
Pues nada, que me ha gustado una barbaridad esta película.
Repasando la filmografía de Sidney Lumet me he dado cuenta de que no he visto ni una sola de sus películas. Me he estrenado con ésta y no podría haber empezado con mejor pie porque es una verdadera maravilla.
Dos hermanos que necesitan pasta para costearse el tren de vida que lleva uno y las deudas del otro maquinan un plan para hacerse con el dinero. Pero un fallo de cálculo y la mano del destino convierten sus vidas a partir de entonces en una auténtica tragedia griega ambientada en el Nueva York actual.
Me ha recordado a Cassandra`s Dream, de Allen, pero mejor pulida, mejor interpretada, más oscura y más trágica. Mejor acabada, en suma.
Para mí, lo que la hace distinta por sí misma son pequeños detalles que la desmarcan del tipo de película que podría pensarse que es a juzgar por ese cartel que tan poca justicia le hace.
Por ejemplo, contiene un par de magníficas secuencias en silencio que dejan a los personajes desnudos, más útiles que cualquier información que se nos pudiera suministrar en un diálogo.
La tragedia se dosifica a la perfección y eso hace que el ritmo de la película sea simplemente brillante.
Planea una oscuridad sobre toda la historia (ayudada por una excepcional y amarga banda sonora) que crea una atmósfera densa y asfixiante. Una especie de bomba de relojería que va poniendo al descubierto cada vez con más desgarro la verdadera condición del ser humano, y este tipo de asuntos cuando son de familia adquieren un tono verdaderamente dramático.
Con permiso de Bardem, le concedo el puesto de mejor actor del mundo a Seymour Hoffman. Yo a este hombre le daría un Oscar por cada papel que interpreta.
Ethan Hawke, que gana con los años, se desenvuelve de maravilla y Marisa Tomei ( Marietta, esconde las uñas, que te veo...) hace un papel de reparto ideal. Esta actriz es un poco como el Guadiana, pero yo personalmente lo agradezco porque no sé qué tiene o qué le veo que siempre consigue llenar la pantalla ante mis ojos y siempre dando la réplica en historias muy interesantes.
Son de las dos mejores horas que he pasado en el cine en mucho, mucho tiempo.