Y bueno, aprovechando, hilvano el título del tema ("7 days, 7 weeks") con lo de que empieza una semana dura, que más que 7 días parece que va a durar 7 semanas. Tachán!
24.3.08
Y bueno, aprovechando, hilvano el título del tema ("7 days, 7 weeks") con lo de que empieza una semana dura, que más que 7 días parece que va a durar 7 semanas. Tachán!
17.3.08
Los 99 días
Cuentan que una bella princesa estaba buscando consorte. Aristócratas y adinerados señores habían llegado de todas partes para ofrecer sus maravillosos regalos. Joyas, tierras, ejércitos y tronos conformaban los obsequios para conquistar a tan especial criatura.
Entre los candidatos se encontraba un joven plebeyo, que no tenia más riquezas que amor y perseverancia. Cuando le llegó el momento de hablar, dijo:
"Princesa, te he amado toda mi vida. Como soy un hombre pobre y no tengo tesoros para darte, te ofrezco mi sacrificio como prueba de amor... Estaré cien días sentado bajo tu ventana, sin más alimentos que la lluvia y sin más ropas que las que llevo puestas...Esa es mi dote..."
La princesa, conmovida por semejante gesto de amor, decidió aceptar:
"Tendrás tu oportunidad: Si pasas la prueba, me desposarás".
Asi pasaron las horas y los días. El pretendiente estuvo sentado, soportando los vientos, la nieve y las noches heladas. Sin pestañear, con la vista fija en el balcón de su amada, el valiente vasallo siguió firme en su empeño, sin desfallecer un momento. De vez en cuando la cortina de la ventana real dejaba traslucir la esbelta figura de la princesa, la cual, con un noble gesto y una sonrisa, aprobaba la faena. Todo iba a las mil maravillas. Incluso algunos optimistas habían comenzado a planear los festejos.
Al llegar el día noventa y nueve, los pobladores de la zona habían salido a animar al próximo monarca. Todo era alegría y jolgorio, hasta que de pronto, cuando faltaba una hora para cumplirse el plazo, ante la mirada atónita de los asistentes y la perplejidad de la infanta, el joven se levantó y sin dar explicación alguna, se alejó lentamente del lugar.
Unas semanas después, mientras deambulaba por un solitario camino, un niño de la comarca lo alcanzó y le preguntó a quemarropa:
"¿Qué fué lo que te ocurrió? Estabas a un paso de lograr la meta... ¿Por qué perdiste esa portunidad? ¿Por qué te retiraste...?"
Con profunda consternación y algunas lágrimas mal disimuladas, contestó en voz baja:
"No me ahorró ni un día de sufrimiento. Ni siquiera una hora.No merecía mi amor".
Así que ya sabéis, chicos y chicas: si alguien os somete a la ardua prueba amorosa de esperar 100 días, comprometeos a hacerlo, pero si en el día 99 esa persona no os ha evitado ni un minuto de sufrimiento id en busca de otro príncipe o princesa que tenga los pies en la tierra, las ideas claras y el ego de un tamaño algo menor que Groenlandia.
Entre los candidatos se encontraba un joven plebeyo, que no tenia más riquezas que amor y perseverancia. Cuando le llegó el momento de hablar, dijo:
"Princesa, te he amado toda mi vida. Como soy un hombre pobre y no tengo tesoros para darte, te ofrezco mi sacrificio como prueba de amor... Estaré cien días sentado bajo tu ventana, sin más alimentos que la lluvia y sin más ropas que las que llevo puestas...Esa es mi dote..."
La princesa, conmovida por semejante gesto de amor, decidió aceptar:
"Tendrás tu oportunidad: Si pasas la prueba, me desposarás".
Asi pasaron las horas y los días. El pretendiente estuvo sentado, soportando los vientos, la nieve y las noches heladas. Sin pestañear, con la vista fija en el balcón de su amada, el valiente vasallo siguió firme en su empeño, sin desfallecer un momento. De vez en cuando la cortina de la ventana real dejaba traslucir la esbelta figura de la princesa, la cual, con un noble gesto y una sonrisa, aprobaba la faena. Todo iba a las mil maravillas. Incluso algunos optimistas habían comenzado a planear los festejos.
Al llegar el día noventa y nueve, los pobladores de la zona habían salido a animar al próximo monarca. Todo era alegría y jolgorio, hasta que de pronto, cuando faltaba una hora para cumplirse el plazo, ante la mirada atónita de los asistentes y la perplejidad de la infanta, el joven se levantó y sin dar explicación alguna, se alejó lentamente del lugar.
Unas semanas después, mientras deambulaba por un solitario camino, un niño de la comarca lo alcanzó y le preguntó a quemarropa:
"¿Qué fué lo que te ocurrió? Estabas a un paso de lograr la meta... ¿Por qué perdiste esa portunidad? ¿Por qué te retiraste...?"
Con profunda consternación y algunas lágrimas mal disimuladas, contestó en voz baja:
"No me ahorró ni un día de sufrimiento. Ni siquiera una hora.No merecía mi amor".
Así que ya sabéis, chicos y chicas: si alguien os somete a la ardua prueba amorosa de esperar 100 días, comprometeos a hacerlo, pero si en el día 99 esa persona no os ha evitado ni un minuto de sufrimiento id en busca de otro príncipe o princesa que tenga los pies en la tierra, las ideas claras y el ego de un tamaño algo menor que Groenlandia.
8.3.08
4.3.08
Un café (solo)
¿No os gustaría ser el protagonista de este video? ¿mover así las manos y que te siente tan bien el rojo? ¿Bailar en ese magnífico decorado e ir de un lado a otro a las órdenes de Paul Thomas Anderson? Bueno, y ya puestos ¿haber sido pareja del mismo Paul Thomas Anderson?
Voy a ir ensayando en la cafetería de la esquina a ver si me descubre algún talento del séptimo arte. No prometo nada, que igual la tontería me cuesta un servilletero en la boca.
29.2.08
Bodies

Ayer estuve en la que va camino de convertirse en la exposición del año en Madrid. Todos lo sabemos, pero nunca está de más recordar lo espectacular y bien hecho que está el cuerpo humano. Y esto es una muestra de ello.
El valor didáctico de la exposición es absolutamente impagable. Pero al margen de eso, a mí me sucedió que ver cuerpos reales "reconstruidos" con tanta minucia me dio que pensar en lo que dejamos aquí cuando nos vamos. Viendo esos organismos perfectamente bien conservados asusta pensar en lo que les falta a todos ellos: el alma. Es decir, te sitúas al lado de uno de esos cadáveres y te preguntas dónde ha quedado ese halo que le hizo ser único, tener personalidad propia, haber sido un médico, un artista o un mendigo. Parece que se hace más evidente ese desdoblamiento entre alma y cuerpo en el que yo nunca he reparado demasiado, la verdad.
Una vez más, compiten la ciencia y ese inexplicable "diseño inteligente". Y el misterio de la vida sigue ahí.
21.2.08
20.2.08
Loewe y la mercería de la esquina
Hace mucho que no escribo un post largo y salgo del paso con un dibujo, pero es que me he enterado de que una mierda de canción perpetrada por un friki está en primer lugar en la lista de los más votados para representarnos en Eurovisión. Vale, de acuerdo, el tema no es como para indignarse y originar un debate social.
Es otra cosa.
Pasa lo de siempre. Los españoles nos ceñimos a los contextos de una manera admirable que yo no sé si responde a una cierta pereza o a esa jarana de la que siempre hacemos gala. Que el tío ése esté en primer lugar es alarmante en cuanto que denota la total despreocupación de este país por el buen gusto.
El desprestigio de Eurovisión es vox populi, pero nuestra reacción ante el mismo es muy representativa de esa desidia española que nos lleva a crear una basura para un concurso basura, un mal diseño para un cliente cutre, que nos lleva a ponernos cualquier cosa para ir a un restaurante normalito. Yo me pregunto si tiene delito hacer lo contrario: presentar una buena canción para un festival irrisorio, hacer un buen diseño para la mercería de la esquina o vestirse con bien para tomarse una ensalada en el VIPS.
Si total "no vamos a ganar" ¿por qué no apostar entonces por una canción de calidad? No es una cuestión de medios, sino más bien de recursos. Que Conchita te pida hacerle un cartel para anunciar el descuento del 20% en pantys puede suponer estar sujeto a unos medios rudimentarios y a un presupuesto escaso, pero alguien con buen gusto, con recursos, se tomaría el encargo como si fuera para Loewe.
¿Cuál es la diferencia? ¿que el público de Conchita no lo va a apreciar? esa excusa es tan miserable y la he oído tantas veces que me da vergüenza, porque supone que el buen gusto está reservado a unos pocos o que hace falta cultura para reconocerlo y apreciarlo.
Una mentira.
¿Qué hay de malo en hacer las cosas bien? ¿Que entre los bodrios que se verán en Eurovisión aparezca La Casa Azul (canción por la que yo apuesto)? El tema que va en cabeza es gracioso (reconozco haberme reído con las primeras frases) pero apostar por él e imaginar que nos puede representar no me hace ninguna gracia.
¿Cuándo aprenderemos a desmarcarnos y a hacer siempre las cosas bien? ¿Cuándo se dejará de asociar en este país el buen gusto con esnobismo, con una elevada cultura o con grandes cantidades de dinero?
Es otra cosa.
Pasa lo de siempre. Los españoles nos ceñimos a los contextos de una manera admirable que yo no sé si responde a una cierta pereza o a esa jarana de la que siempre hacemos gala. Que el tío ése esté en primer lugar es alarmante en cuanto que denota la total despreocupación de este país por el buen gusto.
El desprestigio de Eurovisión es vox populi, pero nuestra reacción ante el mismo es muy representativa de esa desidia española que nos lleva a crear una basura para un concurso basura, un mal diseño para un cliente cutre, que nos lleva a ponernos cualquier cosa para ir a un restaurante normalito. Yo me pregunto si tiene delito hacer lo contrario: presentar una buena canción para un festival irrisorio, hacer un buen diseño para la mercería de la esquina o vestirse con bien para tomarse una ensalada en el VIPS.
Si total "no vamos a ganar" ¿por qué no apostar entonces por una canción de calidad? No es una cuestión de medios, sino más bien de recursos. Que Conchita te pida hacerle un cartel para anunciar el descuento del 20% en pantys puede suponer estar sujeto a unos medios rudimentarios y a un presupuesto escaso, pero alguien con buen gusto, con recursos, se tomaría el encargo como si fuera para Loewe.
¿Cuál es la diferencia? ¿que el público de Conchita no lo va a apreciar? esa excusa es tan miserable y la he oído tantas veces que me da vergüenza, porque supone que el buen gusto está reservado a unos pocos o que hace falta cultura para reconocerlo y apreciarlo.
Una mentira.
¿Qué hay de malo en hacer las cosas bien? ¿Que entre los bodrios que se verán en Eurovisión aparezca La Casa Azul (canción por la que yo apuesto)? El tema que va en cabeza es gracioso (reconozco haberme reído con las primeras frases) pero apostar por él e imaginar que nos puede representar no me hace ninguna gracia.
¿Cuándo aprenderemos a desmarcarnos y a hacer siempre las cosas bien? ¿Cuándo se dejará de asociar en este país el buen gusto con esnobismo, con una elevada cultura o con grandes cantidades de dinero?
12.2.08
3.2.08
13.1.08
Polite dance song
31.12.07
¡FELIZ SALTO!
A pesar de mi irregular compromiso con este blog, no quería faltar hoy para desearos a todos un INMEJORABLE 2008!El que termina ha sido para mí un año memorable por las buenas y malas experiencias que he vivido. Supongo que, en definitiva, todas vienen a significar lo mismo, todas han tenido un por qué y de todas he aprendido (a mi manera).
Recordaré siempre 2007 como el año en que conocí profundamente la vitalidad y el dolor que provoca el amor, la importancia vital de ir detrás de tus sueños (por disparatados que sean), lo necesaria que es la bendita paciencia para evitar sufrimientos, lo fundamental que es estar dispuesto a romper un ciclo para poder comenzar otro nuevo, el auténtico valor de la amistad y el significado de la palabra familia.
¡Os animo a todos a lanzaros al 2008 en caída libre!
¡Si existe algo mejor que la felicidad, os lo deseo a todos!
14.11.07
El video del año
Por fin he encontrado el video de la canción del año con la calidad que se merece. Ya me puedo hartar a verlo! Me parece simplemente brillante!
14.10.07
10.9.07
12.7.07
Rufus ya nos avisó...
...lo hizo durante su último concierto en Madrid, añadiendo a la descripción de su nuevo vídeo un "it's very gay..."
Además de eso, es una maravilla. Precioso.
15.6.07
13.6.07
Can`t make a sound
I have become a silent movie
The hero killed the clown
Can't make a sound
Can't make a sound
Can't make a sound
Nobody knows what he's doing
Still hanging around
Can't make a sound
Can't make a sound
Can't make a sound
Can't make a sound
The slow motion moves me
The monologue means nothing to me
Bored in the role, but he can't stop
Standing up to sit back down
Or lose the one thing found
Spinning the world like a toy top
'Til there's a ghost in every town
Can't make a sound
Can't make a sound
Can't make a sound
Can't make a sound
Eyes locked and shining
Can't you tell me what's happening?
Why should you want any other
When you're a world within a world?
Why should you want any other
When you're a world within a world?
Why should you want any other
When you're a world within a world?
Why should you want any other
When you're a world within a world?
1.6.07
Instantáneas de la indefensión
Siento una indescriptible atracción hacia las fotografías de Julia Fullerton-Batten. Si aún nadie lo ha comentado, diré que sus atmósferas recuerdan mucho a las de Erwin Olaf, pero existe una diferencia sutil entre ambos: mientras Olaf es un maestro retratando la contención emocional de sus personajes, Julia es insuperable captando el momento posterior al daño causado.
Sus instantáneas muestran a seres humanos indefensos ante lo que les acaba de acontecer, bien sea de tipo físico o mental.
Es única capturando esos gestos retorcidos, casi antianatómicos, que expresan ese deseo oculto de dejarse llevar, de no oponer resistencia cuando los acontecimientos nos superan y el drama se hace realidad.
25.5.07
Le propongo a mi gran amigo Lifeonmars un mundo precioso donde refugiarse durante esos días nefastos como los que atraviesa ahora y, con ello, dedicarle mi entrada de hoy. Él conoce muy bien eso del Give to get.
15.5.07
Trotando

El amor es la mayor manifestación de egoísmo que existe. No nos engañemos. No hay drama en ello, pero a todos nos honraría mucho reconocerlo. He llegado a la conclusión de que en una etapa simple y no muy avanzada del amor, lo que amamos no es a la otra persona sino el sentimiento de satisfacción que experimentamos cuando estamos con ella. Nos encantan las mariposas en el estómago, los besos que le damos, los que recibimos, su reconfortante presencia y un sinfín de manifestaciones que nos hacen sentir bien, pero que sólo nos afectan a nosotros mismos.
Ahí empieza el problema, o parte de él. No hay cosa más difícil que equilibrar las necesidades de ambas partes. E inexorablemente, en este punto, la culpa se cierne sobre el pobre que se deja arrastrar por sus egoístas instintos. Amar completamente a una persona equivale, a mi parecer, a ser capaz de dejarla marchar si así lo decide. ¿Cómo se puede retener a quien amas? ¿Se puede ser más egoísta?
Es comprensible que en el mundo en que vivimos hayamos hecho del amor otro campo de pruebas de nuestra inagotable ambición, esa que colmada nos reportará (temporalmente) una gran satisfacción.
Qué triste que hasta en estas cosas nos comportemos como auténticos caballos de carreras.
Ahí empieza el problema, o parte de él. No hay cosa más difícil que equilibrar las necesidades de ambas partes. E inexorablemente, en este punto, la culpa se cierne sobre el pobre que se deja arrastrar por sus egoístas instintos. Amar completamente a una persona equivale, a mi parecer, a ser capaz de dejarla marchar si así lo decide. ¿Cómo se puede retener a quien amas? ¿Se puede ser más egoísta?
Es comprensible que en el mundo en que vivimos hayamos hecho del amor otro campo de pruebas de nuestra inagotable ambición, esa que colmada nos reportará (temporalmente) una gran satisfacción.
Qué triste que hasta en estas cosas nos comportemos como auténticos caballos de carreras.
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